Martes 19 de septiembre del 2017

Mensaje de la Semana de Vida Consagrada 2016

RELIGIOSAS/OS - LAICOS COMPARTIENDO VIDA Y MISIÓN
¡IGLESIA EN SALIDA!
Convocados por la voz del Buen Pastor y coordinados por la Junta directiva de la Conferencia de Supriores Mayores de Religioso de México (CIRM) cerca de 300 personas, incluyendo religiosos/as y laicos/as de distintas familias carismáticas, acudimos a la semana de Vida Consagrada. La sede fue el Centro Universitario México (CUM) y se desarrolló del 25 al 29 de Julio.
Esta vez el P José María Arnaiz, SM,  abordó el tema “Vida y Misión Compartidas, Laicos y Religiosos hoy”. La exposición del tema, muy aplaudida por los participantes, fue complementada por experiencias concretas que están viviendo la Compañía de Jesús, los Hermanos Maristas, la Familia Eclesial Carmelo Teresiano de San José y la Comunidad de las Bienaventuranzas. Además de lo mencionado, el diálogo en mesas redondas y los plenarios realizados nos permitieron resaltar lo siguiente. 
 
Clamores
Nos sentimos interpelados a promover y potenciar la Eclesiología de la comunión, desde la mística del Encuentro, para que nuestras familias Carismáticas aparezcan en el mundo como parábola del Reino.
El llamado a la vida y misión compartida, en nuestras familias carismáticas, nos invita a superar las diferencias marcadas y los protagonismos enfermizos. El laico, más que un colaborador, creemos, se integra en la dinámica evangelizadora con la misma dignidad del religioso.
Reconocemos que la voz del Espíritu nos invita a abrazar la Vida y Misión compartida como respuesta a la dinámica globalizante y a la cultura del descarte.
 
Retos:
Además de los clamores escuchados descubrimos los siguientes retos:
Superar nuestros prejuicios y diferencias personales, en la familia carismática, mediante la cultura de la inclusión.
Responder a los nuevos retos del mundo y su cultura consumista, hedonista y egoísta desde la “Nueva comunidad”, superando toda actitud egocéntrica.
Recuperar el sueño de nuestros fundadores, quienes optaron por la perla preciosa del Reino, desde un corazón que ama sin fronteras ni distinciones. 
Construir nuevas relaciones entre nosotros “Familia Carismática”, y abrir nuevos caminos desde la clave Iglesia en salida.
 
Convicciones
Al final de la Semana de Vida Consagrada constatamos el soplo recreador del Espíritu en nosotros, por eso elaboramos nuestro CREDO:
Creemos que los Carismas son un regalo del Espíritu en la Iglesia como fuerza liberadora de la humanidad.
Creemos que el Espíritu enriquece con sus dones a nuestras Familias Carismáticas para convertirlas en parábolas del Reino.
Creemos en la riqueza y complementariedad de las vocaciones en la Iglesia y que, vividos en Familia, se hacen más fuertes y fecundos.
Creemos que el Espíritu nos llama a vivir nuestra consagración bautismal y religiosa en una nueva época y que desde la vida y misión compartidas superaremos  nuestros miedos y resistencias.
Creemos que todos/as, en nuestras familias carismáticas, somos llamados a participar en la liberación y santificación del mundo bajo un nuevo paradigma y soplo del Espíritu. 
Creemos que los procesos de liberación y salvación son suscitados y acompañados por el Espíritu y que necesitan de nuestra atención y paciencia. 
Creemos que la oración, el diálogo y el discernimiento en comunidad nos ayudarán a  responder creativamente a las llamadas del Espíritu.
Creemos que el ejemplo y la ternura de María nos acompañarán en el nuevo camino como Iglesia.
Compromiso final:
En las sesiones últimas, las Familias Carismáticas elaboramos un proyecto piloto para avanzar en la Vida y Misión Compartida; algunos de éstos fueron presentados en el auditorio con grande motivación y claridad. 
Antes de despedirnos, después de celebrar la Eucaristía, nos comprometimos a acoger, motivar y acompañar a otros/as, hermanos/as y laicos/as, que desearán sumarse a la experiencia.
 
Participantes de la semana de vida consagrada
¡Juntos somos más y mejores! 
 
Ciudad de México, 29 de julio de 2016