Martes 21 de noviembre del 2017

MENSAJE FINAL: III CONGRESO DE NG DE LA VC - CLAR

Muy queridas hermanas y hermanos: 

En este Congreso nos hemos reunido 160 Religiosas/os jóvenes de todo Latinoamérica y el Caribe. Las y los sentimos a todas/os presentes. Trajimos sus voces, sus inquietudes y pasiones, sus experiencias, encuentros y desencuentros, compartidas en los pre-congresos. De norte a sur, nos sentimos lanzadas/os a abrir nuestro corazón, un corazón que late al ritmo de nuestros sueños y anhelos compartidos, el cual queremos seguir llenándolo de vida. Tenemos la certeza de que esto, sólo se encarna, cuando Jesús es el centro de nuestra existencia. Queremos seguir amando y apasionándonos por nuestra opción del seguimiento a Jesús, saliendo al encuentro de la vida con otros, en la construcción de su Reino de amor. 

Nos sentimos invitadas/os a ser colaboradores creativos de su obra, en diálogo intergeneracional con las/os que nos preceden en la consagración y con quienes respondieron a las diversas realidades según los signos de su tiempo. De ellas/os, hemos recibido la pasión por la construcción del Reino y el recorrido de un caminar. Ahora, nos corresponde, continuar revitalizando nuestra vida de Consagradas/os, abiertas/os al trabajo con el Pueblo de Dios. Nosotros como Nuevas Generaciones, queremos vivir el carisma de nuestras/os fundadoras y fundadores, en las comunidades, apostolados, estudios y en la relación con los pobres, en la creación que clama, nos interpela, nos toca las entrañas, nos exige una respuesta humanizante y misericordiosa, cargada de la ternura relacional de la Trinidad. 

Celebramos el don de la convivencia, del encuentro en la riqueza cultural y con la diversidad de carismas en sus diferentes expresiones. Queremos seguir hablando el idioma de la colaboración intercongregacional y del amor, de la alegría y de la resignificación. Así como, primerear en el camino con el Pueblo de Dios, haciendo vida las palabras del Papa Francisco: ser una Iglesia en salida al encuentro con el otro, pobre entre los pobres. 

Expresamos la importancia de la intergeneracionalidad en la Vida Religiosa, ya que, como personas en camino, aprendemos a relacionarnos desde el amor, desde la experiencia del encuentro con otras y otros, desde aquello que va sucediendo: la vida; desde quien nos ha fascinado y apasionado: -Jesús y su Reino-. Deseamos soñar juntas/os una VC con un rostro fresco, feliz y audaz, comprometidas/os con el Evangelio y con la historia de las personas a quien aprojimamos. 

Nos sentimos llamadas/os a revitalizar nuestra decisión de seguir a Jesús con pasión, aprendiendo a vivir la diversidad en aire de familia, de acogida y de solidaridad; lo cual nos invita a poder resignificar nuestra VC desde el acercamiento, escuchando y respetando a las/os demás. 

Que el compromiso de hijas/os amadas/os de Dios que hemos sellado todas/os, se haga vida en nuestras Congregaciones, en nuestra relación íntima con Dios y en el trabajo apostólico. Sabemos que vivimos en una realidad compleja, pero nuestro corazón esta encendido, por lo tanto, queremos continuar apasionadas/os como María y salir aprisa al encuentro de la vida que clama, en los pobres y necesitados. También, como Nuevas Generaciones nos unimos en solidaridad a nuestras/os hermanas/os que están sufriendo, a causa de, los desastre naturales en México, Puerto Rico y demás Islas del Caribe, queremos decirles que cuenten con nuestras oraciones. 

Agradecemos a la Conferencia de Perú, por su hospitalidad y su espíritu de acogida. Nos llevamos el compromiso de hacer vida en nuestras Conferencias, lo que hemos reflexionado y compartido. Encomendamos los frutos de este Congreso a la intercesión de nuestros mártires latinoamericanos, cuya memoria celebramos en este encuentro, particularmente a Santa Rosa de Lima, a San Martín de Porres y al Beato Monseñor Óscar Romero. 

Un abrazo en Jesús