Los días 5 y 6 de diciembre de 2025, las Superioras y Superiores Mayores de la CIRM celebraron su reunión ordinaria en Clínica FRATESA, en la Ciudad de México. Un lugar luminoso y sereno que se convirtió en escenario de una experiencia profundamente fraterna, sororal y llena de apertura para continuar caminando juntos.
Un motivo común: abrazar la llamada a la transformación
Bajo el lema: «Como Superioras/es Mayores en México, al modo de Nicodemo, abrazar la llamada a la transformación», iniciamos nuestra jornada situados frente al ícono del encuentro entre Nicodemo y Jesús, que acompañó todo el discernimiento. Desde esta imagen del Evangelio nos sentimos invitados a dejarnos conducir hacia un nuevo modo de mirar, de escuchar y de servir.
Día 1: reorganización, Horizonte Inspirador y llamadas del Espíritu
El primer día abrió con la presentación del proceso de reorganización de la CIRM, revisando los avances en comisiones, redes y departamentos. También se identificaron los elementos que aún requieren reconfiguración, especialmente en lo referente a CIRM Locales, formación permanente y el acompañamiento a religiosos en plenitud.
Posteriormente, profundizamos en el Horizonte Inspirador, que ofreció un tiempo de lectura, silencio y oración personal. Este momento ayudó a sintonizar los corazones y a comprender juntos la invitación a “nacer de nuevo” en nuestro servicio a la Vida Religiosa.
La jornada concluyó con la escucha de las llamadas del Espíritu a la Vida Religiosa de México, una reflexión comunitaria para reconocer los desafíos que hoy configuran nuestra misión.
Día 2: planeación estratégica y hoja de ruta
El segundo día comenzó celebrando la Eucaristía, para después entrar en el ejercicio de planeación estratégica de los Superiores Mayores, un trabajo colaborativo que permitió articular líneas claras para el futuro inmediato. Este diálogo alimentó la construcción de una hoja de ruta compartida, orientada por el HI y por la convicción de que la animación a la Vida Religiosa requiere nuevos estilos de liderazgo y comunión.
Un cierre que impulsa a seguir caminando juntos
El encuentro concluyó en un clima de gratitud y esperanza. Quienes participamos regresamos a nuestras comunidades impulsados por la certeza de que el Espíritu sigue guiando a la Vida Religiosa en México, invitándonos a abrirnos —como Nicodemo— a una transformación que renueve nuestro servicio, nuestras estructuras y nuestra manera de acompañar al Pueblo de Dios.
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