No olvidemos nunca que el medio ambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de tod@s” Papa Francisco

DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE1

Pistas para una reflexión-oración comunitaria

5 de junio de 2019

  1. Ambientación del espacio. Previamente a la reunión, en un círculo en el piso se colocan, de un lado, recursos naturales que muestran belleza, que expresan vida. Frente a ellos, los recursos tal como se ven afectados hoy por la degradación ambiental. Puede haber una veladora en medio de los primeros y una mancha oscura en los segundos. Alrededor del círculo se ponen sillas para las personas participantes.

  1. Silencio contemplativo. Quien coordina, invita a guardar varios minutos de silencio contemplando lo que está en el centro. A dejar que llegue al corazón y a la mente. Este momento puede acompañarse con música suave en la que se escuchen sonidos de la naturaleza (agua, pájaros, etc.).

  1. Compartir comunitario. Quien guste, puede expresar brevemente lo que siente ante la realidad contemplada.

  1. Escuchar un canto. Sugerencias: El tiempo es hoy, canto al Planeta Tierra V https://www.youtube.com/watch?v=DUaFx1xP-dI o Canción al Planeta Tierra. https://www.youtube.com/watch?v=xSkFBKh5h10

  1. Reflexión en grupos. De acuerdo con el número de participantes será el número de grupos y de integrantes en cada uno de ellos. Unos reflexionarán sobre textos de la Carta de la Tierra y otros sobre la Encíclica Laudato Si del Papa Francisco. (En los anexos vienen guías para esta reflexión. Hay que preparar copias suficientes para que cada grupo tenga su guía).

  1. Plenario.

  • Los grupos que reflexionaron sobre la Carta de la Tierra comparten sus reflexiones.

  • Luego participan los que reflexionaron sobre la Encíclica Laudato Si.

  • Se invita a hacer comentarios generales con relación a: ¿qué nos llama la atención? ¿Qué encontramos de común? ¿Qué inquietudes o preguntas quedan en nosotros?

  1. Canto: Oración de las Criaturas de San Francisco. https://www.youtube.com/watch?v=hG1EQ_5p6fA

  1. Iluminación. El Papa Francisco nos llama a tomar conciencia: ¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? Esta pregunta no afecta sólo al ambiente de manera aislada, porque no se puede plantear la cuestión de modo fragmentario. Cuando nos interrogamos por el mundo que queremos dejar, entendemos sobre todo su orientación general, su sentido, sus valores. Si no está latiendo esta pregunta de fondo, no creo que nuestras preocupaciones ecológicas puedan lograr efectos importantes. Pero si esta pregunta se plantea con valentía, nos lleva inexorablemente a otros cuestionamientos muy directos: ¿Para qué pasamos por este mundo? ¿Para qué vinimos a esta vida? ¿Para qué trabajamos y luchamos? ¿Para qué nos necesita esta tierra? Por eso, ya no basta decir que debemos preocuparnos por las futuras generaciones. Se requiere advertir que lo que está en juego es nuestra propia dignidad. Somos nosotros los primeros interesados en dejar un planeta habitable para la humanidad que nos sucederá. Es un drama para nosotros mismos, porque esto pone en crisis el sentido del propio paso por esta tierra”.2

  1. Silencio para acoger las palabras del Papa Francisco.

  1. Canto. ¿Dónde jugarán los niños? del grupo Maná. https://www.youtube.com/watch?v=y3r2KYQ0VJc

  1. Compromiso. Queremos comprometernos. En plenario decidimos qué acción o acciones nos comprometernos a realizar. Quizá podríamos expresarlo con un símbolo o con un lema que nos llevemos todas/os para que nos acompañe y nos lo recuerde.

  1. Oración para ofrecer el compromiso. Queremos llevar luz y vida a donde faltan. Por eso, encima de la mancha negra ponemos una luz. Luego se invita a dos o tres personas a ofrecer al Señor el compromiso.

  1. Oración por nuestra tierra. Con palabras del Papa Francisco hacemos la Oración por Nuestra Tierra3. (Anexo 3. Llevar copia para todos/as). Puede recitarse en dos coros.

  1. Terminamos escuchando un canto, que puede ser el Salmo de la Creación (Hermanas del Perpetuo Socorro). https://www.youtube.com/watch?v=KG_BjHJPnwI

ó recitando un Salmo, como el 8, parte del 104(103), 136(135), 148.

Anexo 1 sobre la Carta de la Tierra

Guía para la reflexión en los grupos (Copias para quienes coordinen los grupos)

  1. Conozcamos qué es la Carta de la Tierra.

Es una declaración de principios éticos fundamentales para la construcción de una sociedad global justa, sostenible y pacífica en el Siglo XXI. Busca inspirar en todas las personas un nuevo sentido de interdependencia global y de responsabilidad compartida para el bienestar de toda la familia humana, de la gran comunidad de vida y de las futuras generaciones. La Carta es una visión de esperanza y un llamado a la acción.

En 1987 la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo hizo un llamado a establecer normas que guiaran la transición hacia el desarrollo sostenible. A través de muchos años y en varias cumbres internacionales se fue perfilando lo que en abril de 1999 sería un borrador de la Carta de la Tierra que fue lanzado para ser consultada internacionalmente.

Luego de numerosos borradores y de considerar el aporte de personas de todas las regiones del mundo, la Comisión de la Carta de la Tierra logró un consenso sobre la Carta de la Tierra en marzo del 2000, en una reunión que se llevó a cabo en París. La Carta de la Tierra luego fue lanzada formalmente en ceremonias en el Palacio de Paz en La Haya.

Durante los siguientes años, más de dos mil organizaciones que representaban a millones de personas dieron su aval y finalmente atrajeron a instituciones globales como UNESCO y la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Hubo numerosas declaraciones de apoyo de líderes mundiales y jefes de estado.

La Carta de la Tierra ahora es ampliamente reconocida como declaración de consenso global sobre el significado de la sostenibilidad, el desafío y visión del desarrollo sostenible y de los principios sobre los cuales el desarrollo sostenible debe ser alcanzado. Es utilizada como base en las negociaciones de paz, como documento de referencia en el desarrollo de estándares globales de códigos y ética, como recurso en procesos legislativos y de gobernanza, como herramienta para el desarrollo de las comunidades, como marco educativo para el desarrollo sostenible y en muchos otros contextos. La Carta también tuvo una influencia importante en el Plan de Implementación de la UNESCO de la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible.

  1. Leamos y reflexionemos algunos párrafos de la Carta:

La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo. La Tierra, nuestro hogar, está viva con una comunidad singular de vida. Las fuerzas de la naturaleza promueven a que la existencia sea una aventura exigente e incierta, pero la Tierra ha brindado las condiciones esenciales para la evolución de la vida. La capacidad de recuperación de la comunidad de vida y el bienestar de la humanidad dependen de la preservación de una biosfera saludable, con todos sus sistemas ecológicos, una rica variedad de plantas y animales, tierras fértiles, aguas puras y aire limpio. El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común para todos los pueblos. La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de la Tierra es un deber sagrado.

Los patrones dominantes de producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies. Las comunidades están siendo destruidas. Los beneficios del desarrollo no se comparten equitativamente y la brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La injusticia, la pobreza, la ignorancia y los conflictos violentos se manifiestan por doquier y son la causa de grandes sufrimientos. Un aumento sin precedentes de la población humana ha sobrecargado los sistemas ecológicos y sociales. Los fundamentos de la seguridad global están siendo amenazados. Estas tendencias son peligrosas, pero no inevitables.

Los retos venideros: La elección es nuestra: formar una sociedad global para cuidar la Tierra y cuidarnos unos a otros o arriesgarnos a la destrucción de nosotros mismos y de la diversidad de la vida. Se necesitan cambios fundamentales en nuestros valores, instituciones y formas de vida. Debemos darnos cuenta de que, una vez satisfechas las necesidades básicas, el desarrollo humano se refiere primordialmente a ser más, no a tener más. Poseemos el conocimiento y la tecnología necesarios para proveer a todos y para reducir nuestros impactos sobre el medio ambiente. El surgimiento de una sociedad civil global está creando nuevas oportunidades para construir un mundo democrático y humanitario. Nuestros retos ambientales, económicos, políticos, sociales y espirituales están interrelacionados y juntos podemos proponer y concretar soluciones comprensivas.

  1. A la luz de estos párrafos de la Carta de la Tierra reflexionemos sobre las siguientes preguntas:

    1. ¿Qué relación encontramos entre la preservación de la vida en la tierra y la vida humana?

    2. ¿Qué problemáticas señala la Carta en el segundo párrafo que leímos?

    3. ¿Qué retos aparecen para el porvenir del planeta y de la humanidad?

  1. Pensemos cómo presentar nuestra reflexión en el plenario de una manera breve y clara:

    1. Dar a conocer lo que es la Carta de la Tierra y el proceso que dio lugar a ella.

    2. Las respuestas a las tres preguntas. (Se sugiere hacerlo de una manera creativa).

Anexo 2 sobre la Encíclica Laudato Si (Copias para quienes coordinen los grupos)

Guía para la reflexión en los grupos.

  1. Leemos algunos párrafos de esta Encíclica del Papa Francisco.

(25) El cambio climático es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y plantea uno de los principales desafíos actuales para la humanidad. Los peores impactos probablemente recaerán en las próximas décadas sobre los países en desarrollo. Muchos pobres viven en lugares particularmente afectados por fenómenos relacionados con el calentamiento, y sus medios de subsistencia dependen fuertemente de las reservas naturales y de los servicios ecosistémicos, como la agricultura, la pesca y los recursos forestales. No tienen otras actividades financieras y otros recursos que les permitan adaptarse a los impactos climáticos o hacer frente a situaciones catastróficas, y poseen poco acceso a servicios sociales y a protección. Por ejemplo, los cambios del clima originan migraciones de animales y vegetales que no siempre pueden adaptarse, y esto a su vez afecta los recursos productivos de los más pobres, quienes también se ven obligados a migrar con gran incertidumbre por el futuro de sus vidas y de sus hijos. Es trágico el aumento de los migrantes huyendo de la miseria empeorada por la degradación ambiental, que no son reconocidos como refugiados en las convenciones internacionales y llevan el peso de sus vidas abandonadas sin protección normativa alguna. Lamentablemente, hay una general indiferencia ante estas tragedias, que suceden ahora mismo en distintas partes del mundo. La falta de reacciones ante estos dramas de nuestros hermanos y hermanas es un signo de la pérdida de aquel sentido de responsabilidad por nuestros semejantes sobre el cual se funda toda sociedad civil.

(43) Si tenemos en cuenta que el ser humano también es una criatura de este mundo, que tiene derecho a vivir y a ser feliz, y que además tiene una dignidad especialísima, no podemos dejar de considerar los efectos de la degradación ambiental, del actual modelo de desarrollo y de la cultura del descarte en la vida de las personas.

(139) Cuando se habla de medio ambiente se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos interpenetrados. Las razones por las cuales un lugar se contamina exigen un análisis del funcionamiento de la sociedad, de su economía, de su comportamiento, de sus maneras de entender la realidad. Dada la magnitud de los cambios, ya no es posible encontrar una respuesta específica e independiente para cada parte del problema. Es fundamental buscar soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí y con los sistemas sociales. No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio ambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza.

(160) ¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? Esta pregunta no afecta sólo al ambiente de manera aislada, porque no se puede plantear la cuestión de modo fragmentario. Cuando nos interrogamos por el mundo que queremos dejar, entendemos sobre todo su orientación general, su sentido, sus valores. Si no está latiendo esta pregunta de fondo, no creo que nuestras preocupaciones ecológicas puedan lograr efectos importantes. Pero si esta pregunta se plantea con valentía, nos lleva inexorablemente a otros cuestionamientos muy directos: ¿Para qué pasamos por este mundo? ¿Para qué vinimos a esta vida? ¿Para qué trabajamos y luchamos? ¿Para qué nos necesita esta tierra? Por eso, ya no basta decir que debemos preocuparnos por las futuras generaciones. Se requiere advertir que lo que está en juego es nuestra propia dignidad. Somos nosotros los primeros interesados en dejar un planeta habitable para la humanidad que nos sucederá. Es un drama para nosotros mismos, porque esto pone en crisis el sentido del propio paso por esta tierra.

  1. A la luz de estos párrafos de la Encíclica Laudato Si reflexionamos sobre las siguientes preguntas:
    1. ¿Qué relación encontramos entre la preservación de la vida en la tierra y la vida humana?
    2. ¿Qué problemáticas señala la Encíclica, en las que vemos claramente cómo la

destrucción del medio ambiente deteriora la vida humana en todas sus formas?

    1. ¿Qué retos encontramos para el porvenir del planeta y de la humanidad, para las nuevas generaciones?
  1. Decidimos cómo vamos a presentar en el plenario las respuestas a las tres preguntas de una manera breve y clara. Se sugiere hacerlo de una manera creativa.

Agradecemos a la Hna. Margarita Name rscj la recopilación de este material

Anexo 3

ORACIÓN POR NUESTRA TIERRA

Papa Francisco en Laudato Si, N° 246.

Dios omnipotente,
que estás presente en todo el universo
y en la más pequeña de tus criaturas,

Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe,
derrama en nosotros la fuerza de tu amor
para que cuidemos la vida y la belleza. 

Inúndanos de paz,
para que vivamos como hermanos y hermanas
sin dañar a nadie.

Dios de los pobres,
ayúdanos a rescatar
a los abandonados y olvidados de esta tierra 

que tanto valen a tus ojos.

Sana nuestras vidas,

para que seamos protectores del mundo
y no depredadores,
para que sembremos hermosura
y no contaminación y destrucción. 

 

1 El Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido por la ONU en su resolución del 15 de diciembre de 1972. Se celebra, desde 1974, el 5 de junio de cada año.

2 Laudato Si 160

3 Laudato Si 246

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